Director: M. Night Shyamalan
Género: Suspenso - Intriga - Thriller - Terror
Sinopsis:
En esta historia se entrelazan tres historias de diferente tensión argumental: la de Malcolm y su profesión de psicólogo infantil, la de Cole y la aceptación de su destino, y la de Anna quien no se resigna a la soledad.
La introducción del espectador en la trama se hace mediante signos leves al comienzo, incrementando el impacto de las manifestaciones en forma gradual, hasta las escenas más desarrolladas y contundentes del final.
Malcolm Crowe, es un psicólogo infantil de reconocido prestigio. Una noche, cuando está en casa con su esposa, recibe la visita de un antiguo paciente, ya adulto, totalmente trastornado. El hombre hiere a Malcolm y, posteriormente, se suicida. Un año después, el psicólogo no ha logrado superar los hechos. Hay un distanciamiento de su mujer, y su trabajo no parece dar buenos resultados con el pequeño Cole. El inteligente chico, de ocho años, tiene un extraño comportamiento, y vive en un permanente estado de miedo. Cuanto más intenta ayudar a Cole, más parecidos encuentra Malcolm entre los síntomas del niño y los de su antiguo paciente.
La película, además de inquietante, sabe perfilar relaciones humanas: una amistad entre el niño y el psicólogo. También entre el niño y su madre; entre el psicólogo y su esposa; y, por último, entre una esposa y un nuevo hombre que quiere llegar a su vida.
Se ponen en juego dos importantes virtudes: el saber hablar y el saber escuchar, tanto a los vivos, como a los muertos.
Conocer las necesidades de los otros, y satisfacerlas en la medida de las posibilidades de uno.
Creer.
Resulta muy asombroso que todos estos temas sugerentes puedan estar en una película de género, que se ubica entre el terror y el suspense. Encontrando, también, una enorme naturalidad donde se muestra la existencia de una vida después de la muerte.
Comentario:
Su final es tan bueno, que termina siendo una genial película. Creo que es necesaria verla de nuevo, para darse cuenta que todas sus escenas tienen un muy importante sentido.














